La Tierra permanece (1949)
George R. Stewart

   Un ejemplo clásico de novela postcatastrófica que la crítica considera como una de las que mejor ha logrado un equilibrio interno entre la dramatización de una aventura individual y las especulaciones antropológicas y sociológicas ofrecidas al lector.

   La humanidad ha sido diezmada por una plaga que ha dejado tan sólo una de cada 250.000 personas, aunque ha respetado la flora y la fauna. El protagonista, tras unos inicios de vida robinsoniana, lidera un grupo de supervivientes en la zona de San Francisco. Durante cuarenta o cincuenta años intentará reconstruir la civilización, esforzándose por que sus hijos lean libros y comprendan los logros de la casi extinta humanidad. Pero sus descendientes son básicamente seres primitivos que le contemplan como una deidad incomprensible. A su muerte es evidente que la civilización humana se ha convertido en algo trivial y que tan sólo la Tierra "permanece".  
      

<- volver